• Eleonora Fondeur

Lealtades familiares e invisibles



Este tema abre muchas puertas y abordajes para el tratamiento y la búsqueda de la sanación de la persona y del sistema al que pertenece, para dejar de repetir historias dolorosas, que no fueron vistas y que se conservan como secretos familiares.


“Lealtades invisibles" es un libro escrito por Ivan Boszormenyi-Nagy y Geraldine M. Spark para abordar conflictos inter-generacionales.



¿Qué es una lealtad familiar o invisible?


Es un compromiso de actuar de una manera específica en el marco familiar o social, de seguir las reglas, para poder pertenecer.


Wikipedia dice que la lealtad nace en la familia. En un ambiente familiar afectuoso y saludable la lealtad suele surgir de manera espontánea entre sus miembros. Los hijos, los padres, los abuelos y demás parientes se sienten ligados entre sí por vínculos de respeto, amor y gratitud sin que nadie se los haya enseñado.


En todas las familias sucede que algunos de sus miembros pasan al olvido porque no cumplen o respetan las reglas familiares, y sus conductas han sido una vergüenza para sistema. Son los excluidos. Y se dice de ellos que “no deben ser nombrados” o pasan a la categoría de secreto, por haber cometido algún hecho que resulta ser una deshonra para el grupo familiar, o causa mucho dolor.


Si cumplimos con las reglas de la familia pertenecemos, no seremos excluidos, o exiliados.

Cuando cumplimos con las reglas de la familia o del grupo nos sentimos tranquilos, inocentes, con buena conciencia; pero cuando las transgredimos nos sentimos intranquilos, culpables, con mala conciencia.


Lealtades familiares es referirse a patrones de conducta que ejercemos de forma inconsciente, como fidelidad a uno de nuestros progenitores o algún miembro de la familia; esté vivo o muerto, lo hayamos conocido o no.


La lealtad puede ser vista en distintos temas familiares y sociales. La conducta de cada uno de sus integrantes influye sobre los otros; influencia que puede ser favorable o desfavorable. Todo lo que vivieron nuestros antepasados afecta​ nuestro desarrollo, nuestras acciones, salud, éxito y prosperidad.


En otras palabras, la historia familiar es perpetuada por sus descendientes. Todas las carencias, las creencias y las expectativas del sistema familiar se nos transmiten. Esto es normal. Encontramos la figura del “chivo expiatorio” que representa al que va a pagar por los pecados del sistema.


Entonces ¿cuándo comenzaré a preguntarme al respecto de si estoy viviendo mi vida o la de otro?

Crecer implica romper lealtades


Si queremos crecer tenemos que tomar conciencia del sistema familiar al que pertenecemos, principalmente de aquellas lealtades que se han conservado como secretos y que implican que la persona está en una situación emocional o de salud que la está afectando negativamente.


Las lealtades familiares nos afectan en diferentes áreas de nuestra vida y nos van a condicionar a nivel inconsciente en cada una de las decisiones que tomemos. Conocerlas es el primer paso para poder desactivarlas.

Algunos ejemplos lealtades


  • Lealtades familiares en la pareja: me caso con alguien que tiene el mismo nombre o la misma fecha de nacimiento o muerte que uno de mis padres o familiar.

  • Lealtades familiares en lo laboral: trabajo en lo mismo que mis familiares aunque no me guste.

  • Lealtades familiares en la repetición de eventos: me suceden cosas que fueron vividas anteriormente por un ancestro.

  • Lealtades familiares en las emociones: vivo dramas emocionales iguales a los de un familiar. Tengo los mismos dilemas, indecisiones, conductas.

Existen muchas formas de lealtades familiares y son resueltas por distintas disciplinas terapéuticas: psiquiatría, médicos de otras especialidades, orientadores, psicólogos, sacerdotes... Ahora hay otras formas de ver y ayudar a resolver esos casos con nuevas técnicas de comprensión del dilema o la enfermedad. Puedo mencionar la Bio Descodificación, las constelaciones familiares y organizacionales, el bio magnetismo, Reiki, meditación, PNL, hipnosis; entre muchas otras.

¿Qué historias pueden estar entre las lealtades invisibles y familiares? Aquí les dejo algunos ejemplos que pudieran ayudarles a preguntarse si están dentro de ese grupo de personas que repiten historias ajenas, como una manera de querer reparar y sanar el sistema al que pertenecen:


  • Secretos de familia: abortos, adopciones, abusos sexuales de los que no se habla y quedan como secreto que luego se replicará en algún miembro de la nueva generación.

  • Enfermedades contagiosas, demencia, incestos, homicidios, dinero mal habido, etc.

  • Ocupar un lugar que no nos corresponde en la familia: hijo haciendo el rol paterno, hija haciendo rol de madre de su madre, hermano menor haciendo el rol de hermano mayor, abuela haciendo el rol de madre de su nieto, etc. Esto transgrede el orden y equilibrio en la familia.

  • Abusos sexuales: si fuiste abusada o manoseada sexualmente, ten la plena seguridad que tu madre o tu abuela también lo sufrieron. Tu abuso es una réplica de un abuso anterior del cual no se habló.

  • Madre soltera: mujer que no se casa, por lealtad inconsciente a otras mujeres de su clan que tampoco se casaron.

  • No tener hijos: lealtad con alguna mujer del sistema familiar que falleció al dar a luz; en la nueva generación la memoria será: “muero si tengo hijos” o “tener hijos es peligroso”.

  • Enfermedades: las que se han considerado “hereditarias”, no son más que lealtades a un ancestro que padeció misma enfermedad.

  • Suicidio: desde el amor ciego, ofrenda su vida a cambio de la vida de uno de sus progenitores, a quien ha percibido en intenciones de muerte.

  • No concluir estudios: por lealtad a algún ancestro que no tuvo la oportunidad de estudiar, inconscientemente es como decir: “no puedo ser más que él/ella”.

  • Ancestro excluido de la familia: puede ser un hombre que al no reconocer a su vástago, la familia opte por no hablar más de él, lo que ocasionará que en futuras generaciones un nuevo miembro venga a “reparar” esa exclusión viviendo su vida de forma similar al del excluido.


¿Viste la película Coco? Ese es un caso típico de exclusión.
  • Mujeres abandonadas por sus parejas: replican el abandono que vivieron por parte del padre que les abandonó física o emocionalmente; legando a su vez ese abandono a sus hijos.

  • La mujer que cree que “no tiene otra salida” en su vida que casarse con un hombre que la mantenga.

  • Otras posibilidad es la del artista repudiado por una familia, que aspiraba a que él continuara con una estirpe de renombrados médicos.

  • Alguien que no se atreve a mudarse de ciudad por el daño que va a causar a su familia.

  • Alguien que no puede vivir su amor libremente por miedo a represalias.

  • Hijo al que le debe gustar el fútbol, o los hobbies de su padre.

  • Hijo que quiere estudiar “algo que no tiene futuro”.

  • Una persona que está convencida que la vida no tiene sentido sin su pareja.

Otros ejemplos


Las etiquetas son señales de posibles exclusiones: “el malo”, “la lista”, “la torpe”, “el guapo”, “la buena”, “la servicial”, “el feo”, “el desprendido”, “la descastada”, “el dependiente”.

¿Qué hay de ti?

Puedes identificar si estás repitiendo alguna historia? Si crees que es así o necesitas ayuda para descubrir qué pasa, contáctame. Estaré feliz de poder ayudarte.



*Varias fuentes consultadas para este artículo.

353 vistas
Logo 2020 - Para emails Wix-02.png

Calle Genaro Pérez #100, Residencial Miranda, C5

Santiago, República Dominicana

EleonoraFondeur@gmail.com

 

Creado por: Albania Aybar // Rafael E. Genao